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Disfruta de un producto saludable y ecológico

Cultivar fresas en casa

Es temporada de fresas y es un auténtico placer degustar esos deliciosos frutos madurados al sol en tu propio huerto, jardín o balcón. Por eso, si teneís un huerto urbano o bien la intención de montar uno, y os gustan las fresas, os aconsejo su cultivo al cien por cien.

Esta planta es muy adequada para cultivar en un huerto urbano, ya que no requiere de grandes cuidados y tampoco necesita mucho espacio. En cambio, las satisfacciones y beneficios que ofrece son muchos. Además de unos frutos exquisitos y saludables , obtendreís un producto de cultivo ecológico y, por lo tanto, más beneficioso para vuestra salud y tambien para el medio ambiente. Otra ventaja es que de una planta de fresa se puede sacar una buena cantidad de frutos, así que su siembra es muy provechosa.

Finalmente, decir que las fresas son muy versátiles utilizadas en cocina ya que con ellas podemos hacer multitud de postres: tartas, pasteles, bizcochos, muffins, helados, granizados, yogures, helados, batidos, zumos, smothies, con nata, chocolate, en mermeladas, etc… y también en ensaladas.

Sólo necesitais tener en cuenta una serie de consejos básicos y ya podreís disfrutar de estos sabrosos frutos rojos.

Fuente de salud

Además de su delicioso sabor, que hace de la fresa una de las frutas más populares en nuestro país, esta planta tiene múltiples propiedades nutricionales y medicinales que hacen que su consumo sea una fuente de salud.

La fresa es muy rica en flavonoides y vitaminas C, B2, B3, K, ácido fólico y vitamina A (betacaroteno), por lo que tiene un gran poder antioxidante, que retrasa el envejecimiento de las células, ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares y protege el organismo contra algunos tipos de cáncer. La cantidad de ácido ascórbico (vitamina C) regula los niveles de colesterol en la sangre.

Su alto contenido en fibra soluble nos ayudará a prevenir el estreñimiento e ir al baño con regularidad.

La importancia de su contenido en minerales (hierro, magnesio, potasio, calcio, fósforo, manganeso, cobre y silicio) hacen que sea un alimento utilizado tambien en curas de remineralización y en el tratamiento de déficits nutricionales.

cultivo de fresas

Por su gran aporte de hierro y ácido fólico, la ingesta de esta fruta roja se recomienda tambien en el tratamiento de la anemia. Además, la gran cantidad de vitamina C que contiene dobla la absorción del hierro en la sangre.

Esta fruta es adecuada también para personas con la tensión arterial alta (hipertensión) por su bajo aporte de sodio y alto contenido en potasio. Asimismo, desempeña una función importante en la síntesis del colágeno (proteína encargada de proporcionar fuerza a huesos, piel, cabello, uñas y dientes).

Otra gran ventaja es que la fresa tiene un bajo contenido en azúcares y calorías, por lo que está indicada en la mayoría de las dietas, siendo también adecuada para personas que quieran perder peso o con diabetes.

Pero no sólo el fruto tiene propiedades beneficiosas para nuestro organismo. La raiz y las hojas, cuando se toman en infusión, tienen propiedades diuréticas y antirreumáticas, por lo que se recomienda en casos de retención de líquidos, gota y artrosis (también por sus propiedades antiinflamatorias) . También una infusión de sus hojas es un buen remedio contra la diarrea, por su capacidad astringente.

Consumir fresas tres veces por semana, como mínimo, nos ayudará a beneficiarnos de sus muchas propiedades.

Para finalizar decir que, al comerse sin pelar, es mucho más saludable consumir fresas de cultivo ecológico, como las que obtendreís en vuestro huerto, para evitar la presencia de plaguicidas. Si no es posible, basta con lavarla con cuidado y paciencia.

Variedades

Las fresas son una planta rastrera perteneciente a la familia de rosáceas y al género de las Fragarias. Actualmente existen multitud de variedades de este fruto rojo. Se llega a hablar, incluso, de más de mil.

La fresa que conocemos actualmente es, en realidad, una mezcla entre la fragaria vesca, pequeña especie procedente de las zonas más cálidas de Europa y Asia, y conocida desde la Antigüedad, y dos especies originarias del continente americano: por un lado, fragaria chiloensis, y, por otro, la fragaria virginiana o fresa escarlata, que proviene, como su nombre indica, de Virginia (EEUU)

No vamos a extendernos en este tema. Lo más importante que debeís tener en cuenta es que existen dos grupos de fresas, las que florecen sólo en primavera y las remontantes que dan frutos varias veces desde marzo a noviembre. Dentro de cada grupo, hay muchas variedades, pero el cultivo de las mismas es bastante similar.

Si es la primera vez que vais a cultivar fresas en casa, os recomiendo una variedad refloreciente, como la Charlotte, Maestro o la Reina de los valles, y así disfrutareís de varias cosechas a lo largo del año.

Como plantar fresas

Se pueden plantar fresas a partir de semillas, comprar planteles o reproducirlas uno mismo a partir de estolones.

La siembra a partir de semillas es complicada y no es recomendable si os estais iniciando en el huerto urbano.

Comprar plantas de primer año en un vivero o tienda especializada es la mejor opción si todavía no disponeis de esta planta en vuestro huerto.

En cambio, si ya teneis algunas plantas, lo mejor es multiplicarlas a partir de los estolones que forma la propia planta. Los estolones son brotes laterales que salen del tallo y crecen horizontalmente. Tienen la capacidad de crear raíces adventicias, por lo que es un método muy práctico y sencillo para conseguir nuevas plantitas.

Donde plantar

Suelo

Las fresas se adaptan a variedad de terrenos siempre que tengan un buen drenaje, sean fértiles y dispongan de una profundidad de unos 40 cm.

Podeís plantar las fresas en macetas, jardineras o un bancal. Tener en cuenta que, para poder desarrollarse mejor y ser más productivas, lo ideal es que cada planta tenga entre 3 y 5 litros de sustrato.

Antes de plantar, se debe preparar bien la tierra. Una tierra fértil favorecerá la producción de unos frutos grandes, sabrosos y de color rojo intenso. Las fresas necesitan un abonado de fondo rico en nitrógeno, potasio y hierro, y, asimismo, durante el crecimiento, varias fertilizaciones con los mismos componentes. Para enriquecerla, utilizad un abono orgánico natural, como el humus de lombriz o estiercol vacuno.

Si en vuestro huerto teneís leguminosas (judías, lentejas, guisantes,…) podeís plantar cerca de ellas las fresas ya que las primeras actúan de fertilizante natural.

Para favorecer el drenaje y retener los nutrientes es recomendable añadir vermiculita y/o fibra de coco a la tierra donde las vayais a plantar. Además la vermiculita contiene minerales como el potasio, calcio, magnesio y amonio, necesarios para el crecimiento de las plantas. Otra ventaja de la vermiculita y de la fibra de coco es que se mezclan sin dificultad con otros productos orgánicos como la turba, el humus de lombriz o la perlita. Con esta mezcla proporcionaremos un buen sustrato para nuestro cultivo de fresas o cualquier otra planta de nuestro huerto urbano ecológico.

Si vais a plantar directamente en el suelo, elegid preferiblemente un suelo algo ácido, con un PH comprendido entre 5 y 6. Evitad los suelos calcáreos.

Luz

Las fresas necesitan luz para dar una buena producción. Elegir un lugar soleado, con 6 o 7 horas de luz solar directa. De todos modos, las fresas tambien toleran bien la sombra, aunque su producción será algo menor.

Riego

El riego es prácticamente diario, sobretodo a finales de primavera y verano. El suelo debe mantenerse húmedo, pero sin encharcarse. Cuando regueís, evitar mojar las hojas y las flores. Un exceso de agua perjudica la calidad de la producción e, incluso, puede llegar a pudrir la planta.

Una buena opción es utilizar riego por goteo o macetas con sistema de autorriego, que mantienen el sustrato húmedo más tiempo.

También es importante controlar la calidad del agua de riego, puesto que la fresa no tolera bien ni la salinidad ni las altas concentraciones de cloro. Un consejo es regar, siempre que se pueda, con agua de lluvia.

Temperatura

La fresa es una planta que soporta bien el frío en su fase vegetativa. Sin embargo, una vez hayan brotado las flores y los frutos, las heladas tardías pueden estropear la cosecha. Para evitarlo, protegerla con un invernadero o en el interior cerca de la ventana durante los meses de febrero y marzo.

La temperatura óptima estaría entre 15-20º, ya que será en estas condiciones donde tendrá mayor floración y sus frutos de mayor tamaño.

Duración de la planta y propagación

Las fresas son plantas perennes por lo que florecen y dan fruto cada año. Sin embargo, es aconsejable no tener la misma planta más de dos años, ya que, a partir del tercer año, la la planta se debilita y su producción es menor.

Por suerte, los fresales son muy fáciles de reproducir. Como hemos apuntado en uno de los apartados anteriores, estas plantas generan estolones, una especie de tallos, pero más largos y con una nueva plantita en el extremo. Para que se reproduzca sólo se tiene que fijar ese extremo en la tierra para que pueda enraizar. Una vez haya enraizado, basta con cortar el tallo que la une a la planta madre y ya tendremos una nueva planta independiente que empezará a dar frutos al año siguiente.

De este modo, no es necesario comprar nuevas plantas cuando queramos sustituir nuestros fresales. Lo que haremos será ir sustituyendo las plantas más viejas con sus propias hijas.

propagación de fresas por estolones
Propagación de fresas por estolones

Cuidado, plagas y enfermedades

Las fresas, como el resto de las plantas de nuestro huerto, pueden verse afectadas por diversas plagas y enfermedades (la huertina de Toni)

Los consejos que apuntamos a continuación no evitarán la aparición de éstas, pero sí que os ayudarán a controlarlas y a impedir que afecten a vuestra plantación de fresas. Además, siempre intentaremos eludir el uso de insecticidas o plaguicidas químicos para que la fruta sea lo más ecológica, sostenible y saludable posible.

proteger las fresas con paja
La paja sobre el sustrato evita que los frutos estén en contacto con la humedad
  • Cuando regueís, no mojar las hojas, flores y frutos.
  • Utilizar unas tijeras de jardín para quitar los frutos cuando estén maduros. Tambien los tallos viejos y hojas en mal estado. No los arranqueís, así evitareís dañar la planta.
  • Evitar que los frutos no entren en contacto con la tierra para que no se humedezcan y se pudran. A tal efecto, resulta muy útil poner una capa de unos cinco centímetros de paja limpia sobre la tierra una vez aparecen los frutos.
  • No las planteís cerca ni utiliceís la misma tierra en la que anteriormente hubieran calabacines, pimientos, habas o col ya que son sensibles a sus plagas. En cambio, sí es beneficiosa su asociación con lechugas, espinacas, ajos y puerros entre otras.
  • Revisar periódicamente las plantas, mirando sus hojas y frutos. Como en un huerto urbano no tenemos muchos ejemplares es fácil llevar un control de cada uno de ellos. Observar si las hojas tienen manchas o agujeros, si el fruto está creciendo bien,…
  • Si hay manchas marrones en las hojas, es probable que la planta esté siendo atacada por algún hongo. Sanearla quitándo las hojas que estén enfermas para evitar que la enfermedad se propague.
  • Cuando las hojas tienen pequeños agujeros, lo más seguro es que vuestras plantas estén sufriendo una plaga de orugas. Las orugas se sitúan en el envés (dorso) de la hoja y, como son del mismo color verde, cuesta un poco de distingirlas de ésta. Con paciencia, revisar cada una de las hojas y retirar las orugas que encontreís. Repetir la operación un día o dos más para asegurarse de que no hay más orugas.
  • Si aparecen quemaduras en el borde de las hojas, puede ser debido a dos causas. La primera, por una alta concentración de cloro en el agua de riego. Para evitarlo, dejar reposar el agua del grifo en garrafas de agua unos días antes de usarla para regar. Otra idea es recoger el agua de la lluvia y destinarla al riego.
  • También podría deberse a carencia de nitrógeno o potasio en el sustrato. En este caso se debe abonar la tierra. Recordar utilizar fertilizantes naturales.
  • Como prevención y tratamiento de diferentes tipos de plagas podeís utilizar jabón potásico, que actúa como insecticida y plaguicida ecológico. Se usa diluido en agua caliente y pulverizando sobre las hojas, tanto por el haz como el envés.
plagas en plantas de fresas
Planta afectada por orugas y por quemadura del borde de las hojas a causa del riego con agua con alto nivel de cloro.

Ideas decorativas para poner las plantas de fresas

Como podeís ver en estas fotografías las fresas pueden plantarse en muchos tipos de recipientes, como son jardineras, macetas, palets, tubos de PVC, cajas de madera, etc… y son plantas ideales para disponer en un jardín o huerto vertical.

Esperamos que este artículo os haya gustado y os haya sido de utilidad. Muchas gracias.

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